Ratchet & Clank y el efecto nostalgia

El lanzamiento oficial de Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte está muy cerca, tanto que casi podemos tocarlo. En Legión de Jugadores estamos muy (pero muy) ansiosos por la salida de este gran título de la nueva generación, por eso le hemos dedicado una serie homenaje a la propia franquicia. Durante la primera semana comentamos si el próximo título podría ser llamado next-gen. Y en la segunda semana de esta mini serie me gustaría centrarme en cómo la nostalgia ha podido afectar al retorno de Ratchet & Clank.

Recuerdos

Es muy curioso el efecto que produce en nosotros la nostalgia. Puede llegar incluso a modificar nuestros propios recuerdos, haciéndolos parecer más bonitos y felices, rememorando los sentimientos que nos provocaban aquellos preciados momentos. Al fin y al cabo, la nostalgia no es otra cosa que la pena y añoranza por una persona o cosa que se quedó atrás. Por eso volvemos a ver nuestras películas favoritas de la infancia con cariño, por eso no tiras aquél peluche viejo, y por eso nuestros videojuegos favoritos de la infancia siempre serán especiales para nosotros. Sin importar los gráficos anticuados o las cámaras revoltosas.

Somos adictos a la sensación de bienestar que nos produce volver a jugar a nuestro juego favorito después de mucho tiempo. Esa es la razón por la que evocamos con afecto esos recuerdos de nuestra infancia jugando a ‘ese’ videojuego. Según un estudio publicado en Journal of Consumer Research, la añoranza tiene una fuerte presencia en el comercio actualmente. Tanto es así que se llegó a investigar su efectividad en el mercado y en cómo afectaba al consumidor a la hora de comprar. Se llegó a la conclusión de que sentir nostalgia nos hace más propensos a gastar dinero. Y aquí entra en escena Ratchet & Clank.

El principio de todo

La saga de plataformas protagonizada por un lombax y su amigo robot salió por primera vez a la venta en 2002, en la ya de por sí nostálgica PlayStation 2. Tras crear la trilogía de Spyro, el estudio quería alejarse de sus bases y crear algo nuevo. Por ello, trabajó en una IP llena de magia con una protagonista con un palo como arma. Pero la idea no llegó a convencer ni a Sony ni a la propia Insomniac Games, así que desecharon la idea.

En una lluvia de ideas, la compañía empezó a tantear conceptos como armas, armaduras, equipo y vehículos. Ya estaban sentando las bases de lo que en el futuro serían las armas, los dispositivos y los sistemas de progresión que tuvo el juego. Y de esta forma crearon la travesía de un extraterrestre a través de distintos planetas mientras recolecta armas. A pesar del cansancio generacional de la época con los juegos de plataformas, el título recibió críticas positivas suficientes como para crear una saga que marcaría la industria.

Desde entonces, la franquicia Ratchet & Clank ha tenido subidas y bajadas. Tanto fue así que se llegó a pensar que había perdido “ese toque” que tenían los juegos en sus inicios. Pero en 2016, después de estrenar una más que criticada película, Insomniac Games decidió reiniciar la saga y darle un nuevo comienzo. Y el juego basado en la película basada en la franquicia original fue un completo éxito. Las reseñas elogiaban lo bien implementadas que estaban las nuevas mecánicas y el formidable apartado artístico, llegando a compararlo con una película de Pixar interactiva. Pero además alabaron las pinceladas perfectas de contenido de Ratchet & Clank original que destilaban nostalgia. Una receta perfecta para la resurrección de un personaje que estaba agonizando.

¿Pero qué podía haber cambiado? Al contrario de lo que le ocurrió a otros juegos de renombre como Jak and Daxter o Spyro, Ratchet nunca llegó a irse del todo. Si me preguntaran a mi diría que el estudio se adaptó de forma muy inteligente a la nueva generación. Le dieron a los fans lo que pedían, un Ratchet & Clank con nostalgia y novedad a partes iguales. Si la añoranza nos hace propensos a gastar y encima el juego salió a precio reducido, os podéis imaginar el resultado final. Además, las consecuencias de su éxito no fue solo el resurgir de la saga, sino que ayudó a la vuelta en sí de otros juegos y personajes icónicos como Sir Daniel de Medievil o la propia franquicia de Crash Bandicoot. Al fin y al cabo, si él puede tener de vuelta su juego favorito de la infancia, yo también.

El pasado ha vuelto hoy

La nostalgia es una herramienta útil, un tanto manida pero sobre todo rentable, y Ratchet & Clank es un ejemplo de ello. No es casual que la industria lleve utilizándola desde hace tanto tiempo, ni tampoco debería extrañarnos de que siempre vayan a haber remastered o remakes de juegos clásicos. Pero en este caso concreto, su uso le salvó la vida a la franquicia de Insomniac Games. Solo hay que observar el gran cambio que ha sufrido la saga, ha pasado de ser un juego más a ser uno de los títulos más esperados del año. No son pocas las personas que se han comprado o se quieren comprar una PlayStation 5 solo para poder disfrutar de Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte. Y viendo los tráilers y los adelantos proporcionados por el estudio, es normal.

Si este 2021 no nos da sorpresas de última hora (que siendo el año que es, todo es posible) el título de Ratchet & Clank para la consola de nueva generación de Sony tiene todas las papeletas de coronarse como juego del año. Y no es para menos: texturas ultrarrealistas, reflejos y partículas para dar y regalar, pantallas de carga que duran microsegundos… Parece que nuestros amigos interdimensionales han vuelto más fuertes que nunca. Y puede que parte de la razón de que esto sea así es porque una vez, hace mucho tiempo (sí, somos viejos), nosotros disfrutamos tanto jugando a un juego que nunca lo dejamos ir.

Ratchet & Clank: Una Dimensión Aparte saldrá a la venta el próximo 11 de junio como exclusivo de PlayStation 5. Podéis encontrar más información sobre el título y la franquicia en nuestra web. Y no olvidéis seguir nuestra cuenta de Twitter para estar al tanto de todas las novedades de la industria.

Escrito por: Noe Arredondo

Jugadora desde que elegí a Charmander en el Pokémon Azul. Defensora acérrima de los videojuegos como forma de arte y hago chistes cuando estoy incómoda.