Opinión: Sony y Microsoft; la fábula de la liebre y la tortuga

Estamos cerrando una generación de consolas apasionante y en la que hemos vivido cambios y evoluciones del mercado realmente reseñables. En un ya lejano 2013, PlayStation 4 llegaba al mercado con una ventaja arrolladora sobre Xbox One. 100€ más barata, con posibilidad de compartir y revender juegos -algo que Microsoft retiró rápidamente- un catálogo de exclusivos envidiable y una máquina ligeramente más potente que la competencia.

Tras el descalabro de la marca Xbox, Don Mattrick fue despedido por la puerta de atrás y no fue hasta la llegada de Phil Spencer que la marca comenzó a remontar. El lanzamiento de One X, la apuesta por la compra de estudios de renombre, Gamepass, lanzamiento de sus exclusivos también en PC, mejores condiciones para los desarrolladores… Toda una retahíla de medidas que han conseguido reflotar la marca y han establecido las bases para un futuro prometedor.

Y el futuro ya está aquí. Tras la, digámosle, tranquila presentación de PlayStation 5 ya conocemos todas sus especificaciones técnicas y algunos detalles de sus servicios, por lo que podemos compararla cara a cara con la futura Xbox Series X, de la que sólo nos queda saber el precio y fecha definitiva de salida.

Aquí llega la sorpresa. Mientras Xbox Series X monta una GPU mucho más potente y una CPU más avanzada, PS5 queda por detrás en términos de potencia y tecnología, ya que solamente es superior en la velocidad de lectura de un SSD diseñado en exclusiva para la máquina. Tampoco es especialmente brillante el catálogo de salida que tendrá la nueva consola de Sony, ya que hasta el momento sólo tenemos confirmadas las secuelas de God of War, Spider-Man y Horizon Zero Dawn. Si los originales fueron juegazos no cabe duda de que sus secuelas los mejorarán, pero que no hayamos visto absolutamente nada no hace presagiar nada bueno. Microsoft, por su parte, tiene más de 16 equipos propios preparando juegos en exclusiva entre los que destacan Hellblade 2, Gears 6, el nuevo Halo Infinite o el esperado Forza Motorsport 8. Y esto a falta de saber qué traman estudios de la talla de Playground Games, Double Fine u Obsidian Entertainment.

Playstation tampoco podrá servirse del catálogo de anteriores consolas y eso es un error garrafal. Mientras Microsoft asegura la compatibilidad de todo el catálogo de Xbox, Xbox360 y Xbox One, con mejoras de resolución, raytracing y HDR, Sony apenas confirma que los 100 juegos más vendidos de PS4 serán compatibles. Señores, la marca PlayStation tiene un catálogo de más de 10.000 juegos repartidos en 25 años de historia, ésta era la oportunidad perfecta para ofrecer lo mejor de su catálogo vía digital y construir una biblioteca PlayStation de ensueño. Suponemos que dicho hito querrán alcanzarlo mediante PlayStation Now, el servicio de streaming y descarga de juegos de Sony que por el momento no ha conseguido despegar, ni siquiera tras reducir un 33% su precio.

Por todo ello, y pese a ser seguidor incondicional de la marca desde mi más tierna infancia, no puedo evitar sentirme decepcionado con Sony y su estrategia con PlayStation 5. Creo que están repitiendo los errores que cometieron con el lanzamiento de PlayStation 3, en el que el gigante japonés se creyó ganador desde antes incluso de que empezará la contienda, y cuando se quiso dar cuenta Microsoft ya le había comido gran parte del pastel. Si algo dejó patente la conferencia de ayer del señor Cerny es que en Sony no están demasiado atentos a lo que quiere el consumidor. Mientras tanto, Microsoft suelta periódicamente pequeños detalles de Series X que entusiasman al jugador.

Al igual que en la fábula; la liebre se creyó invencible y se relajó tanto que la tortuga acabó ganándole la carrera.

Escrito por: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.