Super Mario Galaxy 2: A la conquista de las estrellas

Una obra maestra tiene importancia, y nadie puede producir, ni probablemente pretendan hacerlo, todo un caudal de obras maestras o de cosas que tengan importancia. La obra maestra es aquella que perdura para siempre. Es aquella cuyo tiempo la hace imperecedera, impertérrita ante todo lo que suceda a posteriori. Toda la historia del videojuego, y gran parte de la historia de la humanidad, se ha construido a partir de las aportaciones de un puñado de desarrolladoras, tanto conceptuales como técnicas. Constituyen para nosotros una muy alta trascendencia.

Super Mario Galaxy 2

Te puede gustar más o te puede gustar menos, pero el fontanero más famoso del mundo, Mario, es un icono popular que va más allá de los videojuegos. Su importancia en el mundo que nos ocupa es como Mickey en la animación: es sumamente reconocible, gusta a todos los públicos y se ha convertido en un héroe para un montón de generaciones. Es un personaje que no necesita presentaciones. Su simpatía e imagen hablan por sí solos. Y si no que se lo digan a todas esas obras amparadas en otros géneros que también están protagonizadas por el rechoncho hombre bigotudo vestido de buzo azul. Es un conquistador nato.

La conquista de la galaxia | Parte 1

¿Fue Nintendo 64 una de las consolas más revolucionarias e influyentes de la historia? Más que la plataforma, que no es moco de pavo, fue la estandarización gráfica de las tres dimensiones, ya que prometían nuevas posibilidades en el horizonte. ¿Por qué no aprovecharlas para crear algo nuevo? De los estudios de la propia Nintendo, salieron algunos de los juegos de plataformas 3D más satisfactorios de todos los tiempos con Super Mario 64 como uno de los principales portaestandartes. Su importancia para con la industria que nos ocupa tuvo que ver con la inclusión de un mapa realmente abierto amparado en su exploración y en un uso acertado de una tecnología en ciernes. Una tecnología que trajo consigo ovaciones y aplausos por doquier.

Super Mario Galaxy 2

Mucho tiempo ha pasado. Y aunque la siguiente entrega del fontanero, Super Mario Sunshine, fue una suerte de traspié, en el más desafortunado de los casos, el lanzamiento de Super Mario Galaxy permitió volver a demostrar con creces la valentía de nuestro protagonista. Creció hasta tal punto que nadie se atrevía siquiera a pronunciar el nombre de Mario, refiriéndose a él como el hombre de la gorra roja. Ya no le quedaba nada por conquistar en el Reino Champiñón, de modo que el siguiente paso lógico era abandonar su hogar en pos de conquistar la galaxia, cosa que hizo con el juego de marras. ¡Y vaya si lo hizo bien!

Porque jugar a Super Mario Galaxy era como tomar una bebida refrescante tras otra. Se sentía como algo conocido, pero gracias a la enorme cantidad de nuevas ideas así como la creatividad puesta en cada uno de los niveles, también era capaz de sentar un nuevo precedente para con pasadas entregas del fontanero. Su facilidad a la hora de alternar entre distintas mecánicas gravitatorias, propiciaba un desarrollo cambiante e imprevisible. Es una experiencia que se salta tanto las reglas para convertirlo en algo más que en un sucesor espiritual de la entrega de 64 bits. ¿Dejaba algo de margen para la sorpresa en posteriores iteraciones?

La conquista de la galaxia | Parte 2

Lo que nadie imaginaba es que la compañía de Kyoto se embarcara en el desarrollo de una secuela: Super Mario Galaxy 2. Esto no era algo nuevo, ni mucho menos, sobre todo si nos amparamos en las entregas originales, pero sí que hizo saltar algunas alarmas entre los más escépticos, ya que ninguna de las entregas que habían abrazado las tres dimensiones contaron con una segunda parte. Si bien, la galaxia es un lugar de dimensiones increíbles con planetas gigantes y estrellas de dimensiones nada desdeñables presentes en un inabarcable espacio. ¿Por qué esto debería ser motivo de sorpresa y desconcierto?

Porque Super Mario Galaxy 2 es la deconstrucción de la primera entrega que suple todas las carencias. Es EL plataformas. Y ni siquiera su condición de secuela da la sensación de que estemos saboreando algo conocido. Sí, tal vez sea sencillo imaginar por donde van los tiros, ya que reutiliza algunos de los elementos presentes en el título original, pero también se las apaña para ofrecer otra cantidad abrumadora de ideas que inundan cada rincón de la aventura y que se encargan de hacer posible lo que parecía imposible: un mejor diseño de niveles abocados al desarrollo de situaciones que también son cambiantes. Y eso es algo que vemos desde los primeros compases de la aventura.

Lo mismo se puede decir cuando se acaba el juego y se abren otro buen número de sorpresas aún por descubrir. Es un recorrido que repasa toda la historia del fontanero, desde una potenciación de las fases 2D que derrochan nostalgia por los cuatro costados hasta pasajes que ponen de manifiesto los constantes cambios de gravedad gracias a un ritmo que nunca decae.

Más allá de las estrellas

Nuestra galaxia es un lugar tan aterrador como maravilloso, tan fascinante como extraño… Muchas obras han dedicado todos sus esfuerzos en desentrañar los misterios sobre su formación. Sí, Super Mario Galaxy 2 va por otros derroteros no tan científicos, pero si algo tiene en común con esas obras, es ese afán por abrazar el misterio necesario para obtener el placer del descubrimiento. Es… una sorpresa constante. Y también está claro que saltar nunca fue tan divertido y menos si ponemos nuestras miras más allá de las estrellas.

Escrito por: Alejandro Serrador

Técnico superior en Desarrollo de Aplicaciones Web. Amante del cine y los videojuegos, especialmente en lo que a títulos de rol y terror se refiere. A veces me da por escribir cosas. También me puedes leer en Twitter desde @npofficialsite