Desert Child

By on on Argumento, 5 More
close [x]

Aquí se recogen las experiencias vividas por el Sr. X (Desert Child) en Marte; de su precariedad laboral y la necesidad de subsistencia, y de motos:

Se me ha acabado la gasolina tras la última carrera, he ganado 74 dólares. La moto necesita un arreglo y hace dos días que no como absolutamente nada, por suerte la tienda de ramen junto al puerto todavía estará abierta, iré a papear algo cuando venda unas piezas, y de paso pillaré tabaco.

Desert Child

Hoy he pasado junto al puente, la tienda me ha ofrecido una rebaja si llevo una pieza promocional en la moto, ocupa demasiado espacio y puede que pierda velocidad, pero al menos así podré comer y dormir cubierto, quizás incluso pueda agenciarme un par de vinilos. Me he asegurado de buscar un par de panfletos con trabajos temporales, no dan gran cosa pero algo es algo y no estoy como para ponerme exquisito.

Por fin he reunido la pasta para irme a Marte, y desde luego no voy a pasar mi último día en La Tierra como una rata callejera. Hoy como ramen del caro y pescado frito.

desert child

Canguros, no sabía que tenían canguros en Marte. Hacer de pastor de canguros es mi nuevo sueño de la infancia, y no es tan distinto de conducir una moto o repartir pizzas. Por lo menos están más limpios y huelen menos que el peperoni pegado en la moto. Aunque creo que hay heces bajo el deslizador.

Hoy no he ido a competir, he aprovechado para disfrutar un poco de las vistas de la ciudad, es todo tan nuevo y a la vez tan conocido. Ya he encontrado una tienda de música y un puesto de comida que no pinta nada mal. A la tarde iré al centro, me han comentado que buscan trabajo de repartidor y pagan bien.

Dios, oh dios, mierda, mierda, he matado a un tío.

Marte

Han pasado varios días desde ESE trabajo. No he vuelto por el centro desde aquellas y estoy buscando trabajos como repartidor de pizzas, otra vez. El dinero es mucho menos fluyente, pero por fin puedo dormir un poco más relajado; no sé me quita de la cabeza lo similar que era correr con cazar a una persona.

He intentado correr en las carreras menores, todavía no tengo ni la mitad de pasta que cuesta la entrada al Grand Prix. Obviamente he perdido, el dinero de repartidor no me da para comer y cuidar la moto, mucho menos poder disfrutar de un maldito cigarro. A este paso no sé que voy a hacer conmigo, necesito descansar de verdad.

desert child

Hoy la ciudad estaba radiante; cada uno de los parajes me deja con la boca abierta. Marte posee una mezcla entre el cyberpunk asíatico de aquella obra de Masamune Shirou de hace tanto tiempo, pero con una sobracarga de tonos pastel. Casa extrañamente bien con mi música, esa estética yuppie, creando momentos de absoluta tranquilidad, necesaria y agradecida.

He vuelto a perder otra carrera, tenía demasiada hambre para estar atento al camino. Estoy pensando en volver al centro a por trabajo, pero quiero ver si puedo vender unas piezas y hacer algo de promo, agotar todas las opciones antes de volver ahí; de todas formas no sé quien querría patrocinar a un perdedor.

Precariedad

El mismo trato de siempre, unas piezas promocionales que me darán un descuento para piezas, va a limitar mucho mi tiempo pero es en beneficio de la moto, los canguros y las pizzas podrán mantenerme un tiempo. Espero poder manejar bien el tiempo para descansar un poco.

En el centro me invitaron a la parte de atrás de un bar, ya destilaba desconfianza en un principio, pero ahora ya se estaban regodeando. Me han ofrecido carreras compradas, debo mantener la delantera hasta poco antes del final para que las apuestas suban. Me llevo una parte, bastante sugerente, que me daría un margen de tiempo para centrarme.

He cazado a una persona, he repartido pizzas, he pastoreado canguros (de lo cual sigo orgulloso) y he corrido en todas partes. Mi moto siempre me ha acompañado para bien y para mal, a veces haciendo también de hogar y sofá. Jamás pensé que tendría que desprestigiarla, y a mi de paso, vendiendo una carrera. Todo por el dinero. Es hasta cómico que ahora comprenda aquellas obras del siglo XX sobre el futurismo, nos centramos demasiado en los coches voladores y los viajes interplanetarios y ahora que tengo que escoger entre comer, dormir, trabajar o correr me doy cuenta de que jamás me había fijado en los estatos más bajos de sus sociedades.

Off-topic

A la hora de la verdad Desert Child no es un juego de carreras, pese que para todos los segmentos de acción disponen de esta mecánica para »jugar»; el jugador pasa más tiempo del que corre gestionando que hacer con la vida del protagonista, si alimentarlo y que tenga energía, arreglar la moto para aguantar las carreras, o fumar mientras se relaja sobre la moto porque…bueno, porque es humano. Si se le puede otorgar un aspecto negativo al juego es que para que uno sea capaz de ver el juego como en las lineas anteriores hay que meterse dentro y rolear. Es muy fácil hacer carreras constantemente para ir opulente y jocoso por la calle. Fácil pero atonal con la obra, que apuesta por este malabar de clase baja para dar personalidad a nuestro personaje.

Desde luego, y por si en este fan-fiction no ha quedado claro, Desert child entra por los ojos y los oídos sin miramientos. Sr. X no se mueve por la ciudad como en un sandbox, si no que va por caminos prefijados y en cada escenario la cámara cambia. Se puede dar el caso de que una calle solo enfoque a los pies, otra sea un plano cenital enorme, otro un primer plano de la espalda, o simplemente un mapa de una zona descomunal con la cara del personaje como avatar.

E análisis quedaba mucho más pulido sin este off-topic dejando que el público sacase lo que ya está ahí, pero veo necesario recalcar el cariño que Oscar Brittain profesa por su juego y por el cyberpunk. Que el trailer de lanzamiento beba descaradamente de Cowboy Bebop no es una coincidencia, es una reafirmación de conocer las bases de un género que busca el futuro como máxima para un comentario sociopolítico antes que para molarse.

Este análisis ha sido realizado gracias a un código digital para PlayStation 4 de Desert Child entregado por Akuparagames.

The Good

  • Banda sonora y sinergía con el apartado visual
  • uso de mecánicas para desarrollar narrativa
  • Mensaje implícito en el universo, sutil pero en primera plana
  • Inteligencia a la hora de gestionar el dinero para apoyar jugabilidad y narrativa
  • Canguros
9.5
Avatar

Written by: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan

LegiondeJugadores

Comunidad de jugadores/as. Únete a nosotros para estar al tanto de las últimas novedades y encontrar una nueva visión de los videojuegos.

Nuestro Twitter