Gears 5

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Análisis – Gears 5

Gears 5: Kait lidera un relevo generacional

Gears of War, 13 años de motosierras y escopetazos

Quienes tuvimos la suerte de disfrutar de Xbox 360 pasamos, tarde o temprano, a probar Gears of War, una interesante nueva IP que lanzaba Microsoft en un ya lejano 2006. Los tiroteos contra los Locust en Sera se quedarían grabados a fuego en nuestras retinas. No era para menos, con Gears of War nació un género propio, un third person shooter táctico enfocado al multijugador online.

13 años han pasado desde entonces y en ellos hemos visto a Epic Games cerrar la historia de Marcus Fénix con Gears of War 3, estirar en exceso el chicle con Judgment e intentar un reinicio con Gears of War 4, ya en manos de The Coalition. La presión sobre el joven estudio no podía ser mayor; sobre sus hombros recayó toda la responsabilidad de una saga consagrada como uno de los mayores exponentes del multijugador online y una de las principales espadas de Microsoft en su estrategia de ventas.

Con Gears of War 4, en The Coalition fueron tremendamente conservadores. No les podemos culpar por ello, quisieron contentar al público y seguir contándonos la historia de la familia Fénix, en este caso entregándole el testigo a James Dominic Fénix, J.D. para los amigos. Ni más ni menos que el hijo de Marcus y Anya. Su presentación ya fue una declaración de intenciones en lo que a la trama se refiere: han pasado 25 años tras los sucesos de Gears of War 3 y es momento de contar una nueva historia. Aunque Gears of War 4 fue un gran juego y funcionó bien en todo lo que se propuso, acusó de una campaña un tanto anodina y de unos personajes carentes de la personalidad y el magnetismo del cuarteto original. Sólo un nombre destacaba por encima del resto; Kait Diaz.

Casi por casualidades de la vida, el personaje secundario que más gustó a los jugadores durante el desarrollo de la trama se volvió clave tras el epílogo de la campaña -se vienen spoilers del tamaño de un Brumak-. Kait Diaz heredó de su madre un amuleto con el símbolo de los Locust, algo que, aseguraba su progenitora, heredó de la matriarca de la familia. ¿Quién era? ¿Cuál era la conexión de Kait con los Locust? Un final que abría infinidad de interrogantes y nos emplazaba a la quinta entrega.

Kait, la gran sorpresa de Gears 5

La campaña de Gears 5 continúa poco después del final de la anterior entrega. En su arranque The Coalition no ha querido que perdamos el hilo de una trama cada vez más compleja y enrevesada, cuyos vericuetos solo pueden ser seguidos a día de hoy por aquellos que hayan leído las distintas novelas que expanden el universo de la saga. Durante un primer acto incólume, J.D. lidera el equipo hasta un final agónico que supone un punto de inflexión no ya del juego, sino de toda la historia de la saga. A partir de este punto, el foco pasa a centrarse en Kait y en su búsqueda de la verdad, en el descubrimiento de un linaje hasta ahora desconocido y en una lucha interna entre la soldado de la CGO y la sangre de los Locust que corre por sus venas.

El colgante Locust es el detonante de la transformación de Kait

Como habrás podido atisbar avispado lector, Gears 5 da mucho más peso a la narrativa de lo que estamos acostumbrados en la saga, encontrando un filón lejos -por fin- de la familia Fénix y abriendo la historia a nuevos horizontes. The Coalition hace suyo Gears of War y juega a hacer las cosas libremente, a innovar, a crear y a arriesgar en el diseño de la campaña de formas nunca vistas en la franquicia, siempre respetando por supuesto la esencia de la misma. De este modo, la campaña se encuentra dividida en 4 actos, siendo el primero y el último de ellos los más “clásicos”, basando su diseño en entornos cerrados en los que la acción y los tiroteos priman sobre cualquier otra cosa.

Es en los actos 2 y 3 dónde encontramos algo inédito en la saga: un mundo abierto. Lamentablemente dicho mundo abierto ofrece una libertad ficticia, emplazándonos en gigantescos y desérticos entornos que recorrer con nuestro esquife y con algunas tareas secundarias a completar en ellos, tales como conseguir las armas reliquias (versiones mejoradas de las armas normales) y componentes para mejorar a Jack. Sí, el carismático robot de Gears of War 4 regresa al escuadrón y se convierte en un aliado fundamental.

Durante la aventura nos enfrentaremos a jefes inéditos en la saga

Mediante la recolección de componentes, y conforme avancemos en la campaña, iremos desbloqueando nuevos módulos de mejora con los que fortalecer a nuestro amigo robótico y convertirlo en un aliado indispensable en el campo de batalla. La inclusión de esta nueva mecánica ha sido todo un acierto y mejora exponencialmente la experiencia vivida en el fragor de la batalla, cuyo uso estratégico resulta vital para superar ciertas contiendas.

Desgraciadamente no hay mucho más que destacar de la campaña. Goza de un arranque perfecto, introduce el mundo abierto poco después permitiéndonos conocer más sobre sus protagonistas y el lore de la saga, pero se ahoga poco después en un desierto -literal- anodino y vacuo. Afortunadamente todo ello se soluciona en el arco final: un tramo algo caótico pero que cierra este capítulo intermedio de la saga con lo que mejor sabe hacer: tiroteos en entornos cerrados y respuestas a algunas de nuestras preguntas. ¿Lo peor de todo? Que lo más interesante se reserva para la próxima entrega, el cierre definitivo de la trama.

La perfección de la fórmula

A simple vista puede parecer que Gears 5 no innova en absoluto, ofreciendo lo mismo que llevamos viendo desde 2006. Sin embargo, The Coalition ha sabido ser fiel a la filosofía de la franquicia y modificar lo justo y necesario sus mecánicas. Encontramos ahora un sistema de coberturas más real -adiós wall bouncing-, con personajes más pesados y con armas cuyo retroceso nos llevará tiempo dominar. Dichos cambios, sumados a algún ligero cambio en los controles para favorecer el cuerpo a cuerpo, enriquecen la fórmula y la acercan cada vez más a una esfera competitiva en la que la habilidad prima más que una buena conexión.

Nos encontramos ante el multijugador más depurado y completo de la franquicia

Es comprensible que tras depurar el gunplay hasta la perfección, el estudio haya querido dedicar el resto de los esfuerzos a ofrecer una experiencia multijugador variada, desafiante y longeva. Por un lado tenemos la posibilidad de completar la campaña en cooperativo con hasta 2 amigos y sí, uno controla a Jack.

La vertiente cooperativa se refuerza con una nueva evolución del modo Horda, que incorpora cambios en el sistema de clases y configura la progresión de acuerdo a las horas invertidas por el jugador. Cada personaje gozará, casi como un “héroe” de Overwatch, de sus propias características únicas, así como habilidades especiales que deberemos saber manejar en la batalla. Unos se especializarán en construir fortificaciones, otros en maximizar el daño causado… la cooperación será clave para poder sobrevivir a las 50 oleadas en las que enfrentaremos Locust, Enjambre, Dee Bees y jefes finales. Dado el grado de profundidad adquirido, los 6 niveles de dificultad y la inmensa necesidad de horas que hay que echarle para ser competitivo, -afortunadamente se han despachado las microtransacciones- casi podríamos decir que el modo Horda aporta más contenido que algunos juegos completos que se encuentran actualmente en el mercado.

El modo Escape añade una vertiente innovadora y frenética a Gears 5

El otro modo cooperativo disponible debuta en Gears 5 con una propuesta de lo más estimulante. Escape nos pondrá en la piel de 3 soldados que han sido atrapados por el Enjambre y deberán escapar de dónde les retienen sus captores. ¿Cómo? Pues poniendo una bomba venenosa y teniendo que escapar del mapeado antes de que les alcance el veneno. La dificultad, y lo realmente adictivo, se encuentra en el perfecto equilibrio entre la nube de gas tóxico que nos persigue, la necesidad de superar un laberinto que no conocemos, la enorme resistencia que encontramos a nuestro paso y el hecho de empezar armados con una simple pistola. Ingenio, puntería y habilidad a contrarreloj. Un modo de lo más estimulante que supone un soplo de aire fresco -chistaco- a tanta batalla encarnizada y que puede ser infinito dado el completo editor de mapas incluido.

En la vertiente competitiva encontramos los modos clásicos y alguna que otra novedad. Por un lado regresan los clásicos Zona de Guerra, Duelo por Equipos, Rey de la Colina, Carrera Armamentística, Dodgeball… y un nuevo y estimulante Arcade. En él, se toman el sistema de clases y habilidades únicas antes comentado, de manera que cada personaje tendrá un equipamiento y habilidades concretas y deberemos coordinarlos de la mejor forma posible para lograr un equipo cohesionado y sin fisuras.

El máximo exponente gráfico de la generación

Si hasta el momento todo lo contado sobre Gears 5 rozaba la excelencia, es en su apartado técnico cuando no sólo alcanza las mayores cotas de calidad vistas hasta ahora, sino que marca un nuevo hito técnico. Sin tapujos, Gears 5 en Xbox One X es el juego más potente a nivel técnico en consolas de toda la historia. The Coalition ha logrado con el motor Unreal un nivel de fotorrealismo, calidad de texturas, efectos de iluminación, distancia de dibujado y suavidad inéditos en consolas. No exageramos cuando decimos que para lograr un acabado similar en PC habría que invertir más de 600€ sólo en la tarjeta gráfica.

La calidad de los modelados y texturas es abrumadora, un nuevo hito histórico

Gears 5 funciona a 1080p y 30fps en la Xbox One estándar, aumentando a 60 los fotogramas para el multijugador. Pero es que en Xbox One X el juego logra alcanzar los 4K nativos, 60 fps rocosos y la inclusión de HDR en todos los modos de juego. Todo un prodigio técnico que el estudio aprovecha mostrando algunos de los entornos más trabajados de la franquicia y ofreciendo momentos espectaculares y algunas CGI al nivel de las mayores producciones de Hollywood. Gears 5 es una delicia visual, un caramelo que no pierde el sabor, una joya que no deja de brillar.

Y lo hace también en el apartado sonoro, con una BSO a cargo una vez más de Ramin Djawadi y un fantástico doblaje al español, esta vez de lanzamiento, en el que repiten todos los actores que ya conocemos de entregas anteriores.

Conclusión: el mejor Gears hasta la fecha

La libertad que Microsoft ha otorgado a The Coalition ha hecho que el estudio se desate y sea capaz de crear la mejor entrega de una saga llena de títulos excelentes. Gears 5 tiene la campaña más larga, completa y con mejor trama de la saga, aunque su tercer acto empañe el conjunto. También tiene la mayor y más variada oferta multijugador que hayamos visto, siendo especialmente destacable el modo Horda y el centenar de horas que requiere farmear todos los personajes. También tiene el mejor gameplay de la saga y establece una base perfecta y sin fisuras para el multijugador competitivo. Para colmo es todo un portento gráfico, convirtiéndose en el videojuego en consola más potente de la historia.

¿Es oro todo lo que reluce? Ciertamente no, el juego adolece de bugs bastante molestos tanto en campaña como multijugador y los servidores de Microsoft se han visto claramente sobrepasados estos primeros días, con constantes errores y desconexiones. Pero no lo vamos a penalizar. Pocos juegos salen a día de hoy funcionando bien desde el día 1, y nos consta que el equipo está trabajando muy duro para solucionar estas pequeñas aristas de su diamante en bruto.

Por si fuera poco, el futuro es de lo más esperanzador: el estudio se ha comprometido a seguir ofreciendo nuevos mapas, personajes y modos de juego de forma periódica y totalmente gratuita, lo que unido a la desaparición de las cajas de botín y las buenas sensaciones con el soporte recibido en Gears 4, con más de 3 años de contenido periódico, nos hacen ilusionarnos ante lo que The Coalition puede conseguir con un juego ya perfecto. Gears 5 no sólo es un imprescindible para cualquier usuario de Xbox o Windows, lo es para cualquier amante de los juegos de acción.

The Good

  • La campaña más completa, con mejor narrativa y mejor protagonista. Kait se come la pantalla.
  • Sus opciones multijugador son apabullantes, hay juego para años
  • El modo Horda es casi un juego entero
  • Es un portento gráfico, en One X marca todo un hito tecnológico
  • El gunplay se ha depurado hasta el extremo, es simplemente perfecto

The Bad

  • Las fases de mundo abierto no acaban de funcionar y lastran el ritmo de la campaña
  • Algunos bugs de lanzamiento aún no solucionados
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Written by: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.

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