Kingdom Hearts III

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Análisis – Kingdom Hearts III

Llevo ya una media hora mirando el puntero del ratón, con la página completamente en blanco, sin saber muy bien cómo empezar o cómo afrontar este texto. Análisis de Kingdom Hearts III… Suena muy raro incluso después de haberme ya pasado el juego y haber digerido un poco todo lo que ha dado de sí. Pero es que no lo puedo evitar. Kingdom Hearts ha sido siempre una parte muy importante de mi vida, con ella me inicié de una forma mas seria en los videojuegos, y es por ella en gran parte que estoy hoy aquí escribiendo esto. Todo lo que ha dado esta mítica saga desde aquel ya lejano 2002 converge aquí, en su tercera entrega numerada. Todas las historias y personajes se dan cita aquí para intentar darnos uno de los mayores eventos no sólo del año, sino de toda la historia de los videojuegos.

Kingdom Hearts III creo que es un juego que no necesita presentación. Una de las secuelas mas esperadas de todos los tiempos ya está aquí con nosotros, y como es normal las expectativas están por las nubes. Muchos juegos del estilo no acabaron sobreviviendo a ellas, las expectativas son un enemigo que puede jugarnos una mala pasada. Sin embargo, Tetsuya Nomura y su equipo han logrado darnos lo que todos los fans llevamos años esperando con esta conclusión, y lo han hecho con un título completo, épico y lo mas importante, mágico.

Será en aquella tierra donde impere la oscuridad y se extinga la luz

Tras los sucesos de Kingdom Hearts Dream Drop Distance -porque sí, KH3 no empieza después del 2- Sora y compañía deben prepararse para la nueva Guerra de Llaves Espada contra Xehanort y sus Oscuridades que está a punto de dar lugar. Debido a que perdió sus poderes al final de este juego, Sora necesita recuperarlos, y así conseguir el Poder del Despertar para traer de vuelta a algunos aliados que los ayuden en la batalla. Por otra parte, Riku y Mickey parten en busca de Aqua al Reino de la Oscuridad, y Kairi empieza a entrenar con Lea -o Axel- para que ambos puedan también echar una mano. Así empieza el juego, y son cosas que realmente ya sabíamos con anterioridad. Esto es todo lo que voy a detallar sobre la trama, así que no os preocupéis por spoilers en este texto.

El viaje comienza, esta vez el mas importante al que nuestros protagonistas se han podido enfrentar. Si sois seguidores de la saga, sabréis la enorme papeleta que tenía el equipo de desarrollo encima para juntar y sacar adelante todos los sucesos de los anteriores juegos en uno sólo. Decenas de personajes, de interacciones, de pequeñas y grandes historias debían darse lugar todas ellas aquí en un periodo de tiempo de unas treinta horas. ¿Imposible? Sorprendentemente no, el resultado es sobresaliente. Quiero decir, estamos hablando de Kingdom Hearts, esto no va a tener la misma profundidad argumental que un Red Dead Redemption. Pero Nomura ha conseguido lo que creo que tenía mas en su contra: contar una historia coherente con su convulso pasado, dándole un cierre mas que digno a una saga que se ha caracterizado siempre por ser muy poco accesible.

He oído siempre a mucha gente decir que Kingdom Hearts no dejaba de ser una especie de fanfic. No les faltaba razón. Pero es que Kingdom Hearts III se podría haber sacado de cualquier historia soñada por un fan, en el buen sentido. Todos y cada uno de los protagonistas, tanto principales como secundarios, tienen su momento para brillar. Algunos mas que otros, pero este juego argumentalmente hablando es todo lo que un fan podía esperar de él. Está lleno de momentos épicos, de risas y de soltar alguna que otra lágrima -mas de las que me gustaría admitir-. Y creo que aquí está el punto fuerte de Kingdom Hearts III: que su historia vuelve a saber conectar.

Cuando el cine se une al videojuego

Como es ya clásico en la saga, entre tanto Xehanort tendremos que avanzar por diferentes mundos Disney-Pixar, algunos nuevos y otros ya veteranos en la misma. Y creedme cuando os digo que cuando estás viendo cualquier escena de uno de ellos, parece que estás viendo la propia película. La cantidad de detalles en todos y cada uno de sus rincones es simplemente apabullante. En anteriores entregas de la saga, la parte Disney no dejaba de ser un mero trámite bastante secundario, con mundos que poco llegaban a aportar. Pero aquí es todo lo contrario. Da gusto simplemente pasearte por ellos y disfrutar de sus paisajes y de su diseño. Recordemos que el juego sufrió en pleno desarrollo un cambio de motor gráfico del Luminous Engine al Unreal Engine 4. Y es que la decisión no podría haber sido mas acertada.

Además, cada uno de ellos cuenta en general con un diseño de niveles y con unas características distintas uno de los otros. Se acabó que todo sea un pasillo. También los hay así, todo sea dicho, pero otros son mini mundos abiertos que cuentan con algo que siempre se ha echado en falta en la saga: la verticalidad. Un sólo mundo de Kingdom Hearts III podría ser perfectamente un juego completo anterior, y todos y cada uno de ellos es bastante superior en todos los aspectos a cualquier mundo de la saga hasta ahora. Incluso aquellos mas flojos en general en este juego, que los hay, no se pueden comparar a todo lo visto con anterioridad.

Mis amigos son mi poder

Pasemos a otro apartado importante, la jugabilidad. ¿Os acordáis de todas las habilidades y combos de Kingdom Hearts II, de los comandos de Birth By Sleep o del Flowmotion de Dream Drop Distance? Pues bien, Kingdom Hearts III es todo eso junto, mejorado y con nuevos añadidos. Si os soy completamente sincero, a un servidor mas que la historia lo que me preocupaba era el gameplay de este juego. Para mí, Kingdom Hearts II Final Mix es casi la perfección -jugablemente hablando- y me daba un poco de miedo que el III no estuviera a la altura. Pero por suerte no ha sido así.

Kingdom Hearts III consigue juntar lo mejor de la jugabilidad de anteriores entregas, dándonos uno de los juegos mas variados, divertidos y adictivos que he tenido el placer de probar. Tenemos combos normales, tenemos transformaciones de llaves espada con distintos combos cada una de ellas, tenemos ataques conjuntos, tenemos magias, tenemos invocaciones… Una larga lista que hace que no nos aburramos en ningún momento a los mandos, teniendo algo distinto que hacer en todo momento. De toda ella, lo mejor son sin duda las llaves espada y sus transformaciones. Tenemos menos que en anteriores entregas, sí, pero cada una de ellas es única, y plantean una cierta estrategia a la hora de afrontar los combates. Por ejemplo, si queremos centrarnos en combates a distancia y magia -las cuales son simplemente espectaculares- tendremos llaves que se enfocan en eso, con habilidades pasivas que potencien el uso de hechizos. Y así para cualquier tipo de combate. Además, contamos con la posibilidad de poder mejorarlas, por lo que se acabó eso de tener olvidada la Cadena del Reino en cuento conseguimos un arma con mejores estadísticas.

De todo esto, quizás lo que menos me ha gustado han sido las atracciones. Éstas son una de las novedades de Kingdom Hearts III, y aunque son bonitas y te pueden sacar de algún aprieto, el hecho de que no puedas usarlas cuando quieras hace que para mi pierda bastantes puntos. A la hora de usarlas son bastante sencillas, son como pequeños minijuegos con los que debes sacar una cierta puntuación que te contabiliza los golpes que das a los enemigos.

Todos estos diferentes apartados del combate se sacan a relucir en los combates contra jefes. El juego está repleto de peleas contra todo tipo mareas de enemigos, pero es contra éstos donde la jugabilidad brilla con luz propia. Quizás sea el Kingdom Hearts con mayor cantidad de jefes de toda la saga, todos ellos son espectaculares, haciendo mención especial al tramo final del mismo.

Todo un universo que explorar

Otro de los apartados a los que se ha puesto especial interés en este Kingdom Hearts III ha sido la nave Gumi, que vuelve con una reinnovación completa con respecto a la primera y segunda entrega numerada. A diferencia de en éstas, donde teníamos las diferentes vías lineales hacia los mundos, en esta ocasión contamos con pequeños mundos abiertos llenos de enemigos y tesoros, en los que tendremos libertad absoluta para explorar y tomar el camino que queramos. Por primera vez la nave Gumi deja de ser un mero trámite un tanto aburrido y pasa a tener la profundidad que debería haber tenido desde un principio en la saga.

Aunque se pueden echar en falta las antiguas vías aquí, ahora todo esto se divide en dos apartados: exploración y combate. Y lo cierto es que es realmente divertido viajar por el espacio entre mundos, encontrar tesoros, nuevos objetos y enfrentarte a enemigos. Todo ello con el ya clásico editor, con el que podremos hacer verdaderas virguerías si dedicamos algo de tiempo a crear nuestra propia nave. Puede que no suponga ninguna vuelta de hoja, pero ahora los viajes con la nave Gumi son diferentes, divertidos y tienen cierta profundidad. Y eso para mí es ya un logro.

Un juego que entra por los ojos y los oídos

Como ya he dicho unos párrafos mas arriba, Kingdom Hearts III es una delicia visual. Podríamos estar hablando no de un simple videojuego, sino de una película sacada por Disney-Pixar por uno de sus estudios de animación. Hablamos de un juego que tiene una estética diferente por cada mundo, con estilos tan distintos como un cel-shading o la acción real. Y todos ellos plasmados en la pantalla a la perfección. Ir por sus distintos escenarios simplemente por disfrutar de su apartado gráfico es una auténtica maravilla y, tal como lo fue Kingdom Hearts II en PlayStation 2, Kingdom Hearts III supone un antes y un después en este aspecto para el género de los JRPG.

Además, y por si no fuera suficiente, todo ello está acompañado por una banda sonora espectacular a cargo de la maestra Yoko Shimomura, la cual ya nos tiene acostumbrados a temas increíbles en cada uno de los trabajos en los que participa. Para esta ocasión tenemos una larga lista de canciones nuevas, pero también de reinterpretaciones de ya clásicos en la saga que hará las delicias de cualquier fan de la misma.

Kingdom Hearts III, o cuando las expectativas SÍ se cumplen

Llevábamos mucho tiempo esperando Kingdom Hearts III, tanto que ya no sabíamos qué esperar exactamente de él. La sombra de Final Fantasy XV es muy alargada, y el miedo de que fuera una decepción siempre ha estado ahí. Pero nada mas lejos de la realidad. Kingdom Hearts III es todo lo que esperábamos de él y mas. Me he reído, he llorado y me lo he pasado maravillosamente bien jugándolo. Puede que lo único que le podamos echar en cara es que tiene un post-game un tanto pobre, o que no cuenta de salida con un modo de dificultad Maestro. Pero, ¿qué queréis que os diga? Todo esto se puede arreglar con futuras actualizaciones. Al final la espera por una vez ha merecido la pena, y tenemos un título muy completo y sobresaliente, alzándose como el mejor juego de toda la saga en todos y cada uno de sus apartados.

La Saga del Buscador de la Oscuridad tiene por fin el desenlace que merecía tras más de 17 años desde su inicio. Ahora sólo nos queda esperar por lo que Tetsuya Nomura nos tiene preparado para la siguiente. Esperemos que no le lleve demasiado tiempo, porque Kingdom Hearts no ha hecho mas que empezar.

The Good

  • Una maravilla audiovisual
  • Jugabilidad adictiva, divertida y con muchas posibilidades
  • La trama cierra de forma satisfactoria todos los arcos abiertos de la saga y abre nuevos para el futuro
  • Mil juegos en uno
  • La nave Gumi vuelve mejor que nunca
  • Gran cantidad de jefes finales, todos espectaculares
  • Todo el tramo final es una carta de amor al fan que lleva siguiendo la saga desde el principio

The Bad

  • El post-game es algo pobre
  • No cuenta con modo de dificultad Maestro de salida
9.5

Written by:

LegiondeJugadores

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