Need for Speed Heat

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Análisis – Need for Speed Heat

Piloto de día, delincuente de noche

Una de las franquicias más longevas del género de carreras. Así podríamos definir a la saga Need for Speed, que lleva desde 1994 ofreciéndonos las carreras ilegales más vertiginosas que hemos visto en consolas. Durante este periplo de 25 años la saga ha probado por diversas variantes del género: desde el arcade más puro que es como fue concebido, a entregas enfocadas al tunning, a la persecución policial, a la simulación (ahí quedan esas dos entregas de Shift)… Durante este periplo, y tras la adquisición de Criterion Games por EA, la saga ha virado hacia una acción más radical y violenta.

Need for Speed Heat bien podría ser una conjunción de todos estos elementos. Nos encontramos ante un título que nos ofrece carreras controladas durante el día, y carreras ilegales y con alta presencia de la policía por las noches. Tampoco renuncia a su vertiente cinematográfica, ofreciendo una historia contada por escenas cinemáticas de gran nivel para que nos metamos de lleno en la piel de nuestro piloto. Y todo ello aderezado con una colección de 127 bólidos de las mejores marcas y totalmente personalizables. ¿Podrá abrirse hueco en un mercado tan competido? Analicemos sus claves.

Nada bueno ocurre después de las 2 de la mañana

Heat tiene dos partes claramente diferenciadas: el día y la noche. Durante el día seremos un piloto ejemplar y participaremos en las pruebas que hay diseminadas por todo Palm City en las que ganaremos dinero con el que mejorar nuestros coches y adquirir de nuevos. Pero es cuando cae la noche que el juego desata todo su potencial.

Es de noche cuando el juego libera todo su poderío técnico

Bajo el manto de estrellas llevaremos a cabo otras pruebas con un diseño mucho más agresivo y con la presencia de la policía, que hará todo lo posible por detenernos a toda costa, incluso metiéndose en medio de una carrera. A mayor dificultad, mayor recompensa y es que en las carreras nocturnas no solo ganaremos pasta, también reputación que nos hará subir de nivel y nos permitirá acceder a nuevas pruebas anteriormente bloqueadas así como acceder a mejores piezas para mejorar nuestro coche. Y aquí entra una de las dinámicas más divertidas: cuanto mayor sea la presencia policial, que dependerá de cuánto les cabreemos, mayores multiplicadores se aplicarán a la reputación que tengamos esa noche, por lo que cuanto más nos arriesguemos a enfrentarnos a ellos, a torearlos y a derribar sus coches, mayor será el multiplicador y por tanto el botín. Pero ojo, deberemos escapar de ellos y llegar con el vehículo de una pieza al piso franco para poder sumar esa reputación, ya que si nos pillan o nos derriban dejando el coche inutilizado, lo perderemos todo.

Cuanto mayor sea la presencia policial más reputación ganaremos

No todos los coches sirven para todas las pruebas, y es que es de agradecer que conforme se abre el abanico de eventos disponibles se nos obligue a disponer de distintos tipos de coche para poder afrontar el desafío con garantías. El juego diferencia entre pruebas campo a través, competición, pruebas de drift y carreras sobre asfalto. Deberemos preparar coches exclusivamente para cada uno de estos tipos si queremos seguir mejorando nuestra reputación en las calles.

A por el mejor loot para nuestro coche

Tras la eliminación de las cajas de botín -GRACIAS- en Ghost Games han pensado como incentivar el desarrollo de los coches y han introducido el típico sistema de rareza de piezas visto en multitud de RPGs. De esta manera, cuando vayamos al taller podremos acceder a más y mejores piezas según nuestro nivel de reputación, así de entrada solo podremos acceder a piezas “blancas”, para pasar a las verdes y después a las moradas. Es interesante porque el juego logra el equilibrio perfecto entre dinero y reputación, emplazando al jugador a ser el mejor en las calles a cualquier hora del día para poder seguir avanzando.

La personalización del coche será clave para superar todas las pruebas

Cuando ya no hay un equilibrio tan perfecto es en el momento de adquirir nuevos vehículos. Los nuevos coches son tremendamente caros, y en la mayoría de casos nos saldrá más rentable mejorar el nuestro que hacernos con uno nuevo. Ya que han incluido una selección tan grande vehículos y con tan buen gusto, no estaría de más equilibrar mejor la economía del título para favorecer el cambio de coche cada 3-4 carreras. Decía antes que han tenido buen gusto seleccionando los coches disponibles, y es que veremos auténticas bellezas como el Pagani Huayra, el Ferrari 458 Italia, el BMW i8, Audi A8, Aston Martin DB11 o el maravilloso Chevrolet Corvette ZR1.

Necesitaremos los mejores coches para poder cumplir con todas las pruebas que se abren a nuestro paso en Palm Bay, pero es que además encontraremos a lo largo de toda la ciudad carteles que debemos atravesar (herencia directa de Burnout Paradise), grafitis que debemos descubrir para ganar vinilos en nuestro coche etc. Huelga decir que si completamos todos los coleccionables de un tipo se nos obsequiará con un vehículo exclusivo que no podemos obtener de ninguna otra manera.

Jugabilidad depurada

Otro aspecto que nos ha gustado mucho de Heat es el rediseño que se ha hecho a la jugabilidad del título tras Payback. En la última entrega los distintos vehículos tenían una respuesta muy distinta, siendo algunos de ellos muy muy poco realista. Vale que NFS se caracteriza por ser arcade, pero siempre debe haber una coherencia de acuerdo a las físicas de un vehículo. Afortunadamente parece que han aprendido la lección y en Heat encontramos un control mucho más justo y satisfactorio, y una mecánica de derrape que cuesta un poco de dominar pero que resulta muy gratificante cuando empezamos a conducir bólidos con cierta potencia.

El punto negativo quizá lo encontremos en el peso de los coches, sobretodo en las carreras nocturnas en las que la velocidad y los choques son el pan de cada día. Los coches rebotan como pelotas de goma y recuperan el control con facilidad. Esto es un arma de doble filo, ya que favorece un estilo de juego mucho más agresivo y que apenas penaliza al conductor, sobretodo cuando se dan en plena carrera, pero le quita importancia a la habilidad del jugador a la hora de sortear a la policía y a los rivales. Incluir unas físicas algo más realistas habría hecho de la policía un enemigo mucho más temible.

La luz del día muestra las costuras del motor gráfico

Si habéis visto gameplays del juego probablemente os hayáis encontrado con una diferencia abismal a nivel gráfico entre el día y la noche. Siendo claros, Heat brilla con luz propia bajo la noche, con un apartado gráfico potente y un juego de luces de neón para indicarnos la ruta simplemente brillante. Sin embargo con la luz del día se le ven las carencias, y algunas texturas y decorados se ven pobres y con poca resolución al haber tanta luz en pantalla. No es algo que estropee la experiencia de juego, pero sí que llama la atención la diferencia gráfica entre el día y la noche.

Afortunadamente no ocurre lo mismo con los coches, que muestran un gran nivel de detalle tanto en los modelos básicos como con las piezas de tuning instaladas. Así mismo el estudio ha copiado el sistema de diseños de Forza para poder crear diseños personalizados e inmediatamente aplicarlos a nuestros coches, compartiendo así una red enorme con miles de diseños para cada vehículo que se amoldan perfectamente a las modificaciones que le hayamos hecho.

La lluvia también tendrá un papel fundamental en muchas pruebas

Por último toca hablar del apartado sonoro en el que encontramos una de cal y una de arena. El juego viene doblado al español y salvo algún personaje no muy trabajado el resto son de gran nivel y nos meten de lleno en la acción. Por desgracia el bajón lo encontramos en la banda sonora del juego, llena de temas de reguetón, hip-hop y electrónica. No sería problema si te gusta esa música -no es mi caso-, el problema viene en que los temas seleccionados tienen bases muy sencillas y machaconas y rápidamente taladran los oídos del jugador. Echamos en falta BSO como las de Hot Pursuit o Most Wanted que combinaban a la perfección diversos estilos y todos sus temas casaban bien con la acción del título.

Conclusión

Need for Speed Heat no es el título perfecto para celebrar los 25 años de la saga, pero consigue coger lo mejor de todos sus antecesores y ofrecer un título completo, divertido y desafiante. Quizá el mapeado esté algo vacío, quizá nos obliguen demasiado pronto a repetir pruebas, quizá la BSO no sea para tirar cohetes. Pero NFS Heat ofrece todo lo que siempre le hemos pedido a la saga: los mejores coches de calle, carreras frenéticas, personalización enfermiza, policía insistente y agresiva y un modo historia vibrante.

Need for Speed está de vuelta

Parece que en Ghost Games por fin han encontrado la senda adecuada por la que llevar la saga Need for Speed, aquella que eliminó del mercado a un grande como Midnight Club, aquella que enamoró a miles de jugadores en todo el mundo. Need For Speed está de vuelta, y esa es la mejor noticia posible.

The Good

  • NFS recupera su esencia con un título que reúne todas las novedades de anteriores entregas
  • Las persecuciones policiales son endiabladamente divertidas
  • El perfecto equilibrio en el desarrollo entre dinero y reputación
  • El apartado gráfico luce genial...

The Bad

  • aunque solo por las noches
  • La BSO es machacona y sin gracia, no casa con la acción del juego
8
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Written by: Daniel Funes Castillo

Webmaster de Legión de Jugadores. Fanático de los videojuegos con 3 años, empecé con Super Mario World y desde entonces no he parado. Busco crear una comunidad abierta y tolerante dónde todos puedan participar y dar su opinión.

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