Oninaki

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Análisis – Oninaki

El pasado 22 de agosto salía a la venta Oninaki, título de rol de acción desarrollado por Tokyo RPG Factory, creadores de I am Setsuna y Lost Sphear, y distribuido por Square Enix. El juego nos narra una historia muy ligada a la vida, la muerte y la reencarnación, valiéndonos de unos espíritus conocidos como Daemons para luchar y cumplir nuestro deber como Watcher.

El ciclo de la vida en Oninaki

Oninaki nos pone en la piel de Kagachi, un Watcher cuya tarea es ayudar a mantener el ciclo de reencarnación. Junto a sus compañeros y gracias a la habilidad de cruzar el velo entre el mundo de los vivos (The Living World) y el más allá (The Beyond), su misión es asegurarse de que todo ser vivo que muere logre pasar a la siguiente vida, ya que aquellos que mueren con remordimientos, dudas, o cualquier clase de sentimiento que les ligue todavía al mundo de los vivos, se convierten en almas perdidas (Lost), y si no se hace nada al respecto, terminarán convirtiéndose en caídos (Fallen) y atormentarán tanto a los vivos como a los muertos.

Es un concepto bastante simple en un principio: gente muere, tú les ayudas a terminar sus asuntos pendientes. Pero Oninaki añade un hilo del que tirar: el Night Devil. Por el principio del juego, Kagachi conoce al espíritu de una niña misteriosa a la cual nombra Linne en honor a las flores Linnea. Esta niña nos cuenta que existe un demonio que mata sin piedad tanto a vivos como a muertos, y aparentemente Linne es su próximo objetivo.

Desde este momento la historia toma un camino algo distinto, pues aunque todavía seguimos realizando nuestras funciones como Watcher, nos tocará investigar sobre este ser. Al final (tranquilos, no voy a hacer ningún spoiler), la historia tiene bastantes giros argumentales bien escritos que mantienen al jugador activo, con ansia de saber más y continuar realizando niveles para conocer todo, pues resulta que lo que en principio parecía simple, termina convirtiéndose en una historia bastante buena desde mi punto de vista. Además, según lo que hagas al final, puedes ver hasta 3 finales distintos.

¿Me llevas a nosedónde o me traes nosequé?

Así se resumen las secundarias de este título (aparte de una mazmorra de 101 pisos tras pasarte el juego). Además de intentar conseguir los trofeos (aunque no hay ninguno relacionado con las misiones secundarias), puedes ayudar a unos cuantos espíritus perdidos de manera completamente opcional. La mayoría de ellos quieren volver a un sitio específico a ver a alguien en concreto mientras que otros te piden que les lleves algún arma con x cualidades. No obstante, es altamente recomendable hacerlas en el momento, y aunque no son perdibles, la recompensa vale la pena, pues son en su mayoría Null Stones (explicaré su uso más adelante).

Oninaki tiene una buena jugabilidad

A la hora de jugar, Oninaki nos marca un recorrido lineal con diferentes localizaciones diferenciadas. En cada nivel nos encontramos con caídos (Fallen) a los que podemos ignorar si queremos ir directamente al objetivo, aunque en algunas ocasiones será necesario luchar. Como os he explicado anteriormente, los Watchers tienen la habilidad de viajar entre el mundo de los vivos y el más allá, y el aspecto jugable sabe aprovechar esto. En ocasiones, para avanzar necesitaremos hablar con algún espíritu o teletransportarnos mediante una suerte de portales que solamente están en el más allá. Entonces, ¿por qué hace falta luchar? Muy sencillo: cada vez que entramos en una nueva zona, si cruzamos el velo todo se verá oscuro y no podremos interactuar con nada. Para más inri, los enemigos nos matarán de un golpe.

Es aquí cuando llega la hora de las tortas, pues en el mundo de los vivos se encuentran los vigilantes del velo, monstruos normales mejorados (o en algunos casos portales que invocan más enemigos) que al derrotarlos dejan una bruma gris. Al interactuar con esta bruma, cruzaremos el velo y se disipará toda la oscuridad (de una zona concreta, pues en un mismo mapa puede haber 2 o 3 vigilantes del velo) y podremos seguir avanzando en caso de que se requiera alguna acción de las antes comentadas.

Y cómo no, al final de cada nivel encontraremos un boss. En general suelen ser fáciles, al igual que los combates sencillos que encontramos por el mapa, aunque he de admitir que en alguna ocasión a pesar de haberlo jugado en normal, me he encontrado en situaciones difíciles que solamente he logrado superar abusando de los inciensos curativos y aun así me he llevado algún Game Over, sobretodo con el primer boss antes de habituarme al sistema de combate.

Gran variedad de Daemons

Es ya momento de hablar del sistema de combate. En esencia, es un juego de rol de acción: matas enemigos en el mapa y ganas experiencia para subir de nivel y unos puntos para gastar en los libros de habilidades de los Daemons, espíritus que asignan los Watchers para que luchen a su lado. Existen un total de 10 Daemons, cada uno con sus armas y habilidades características, desde una espadachina con una katana hasta un espíritu feral con sus colmillos.

Además, están las mecánicas de Manifest y Awakening. Conforme luches podrás subir el medidor de afinidad, y una vez pase del 100% podrás manifestar a tu Daemon y aumentar la potencia de tus ataques. Por otra parte, al realizar habilidades, hay una posibilidad de que ocurra un despertar, dándole una cualidad nueva a la habilidad que mejora a Kagachi.

Al matar enemigos o realizar acciones, puedes conseguir soulstones, solamente aplicables para el Daemon que llevas en ese momento (es decir, si consigues una soulstone con la espadachina, solamente podrás gastar ese punto en su árbol de habilidades), aunque en ocasiones recibiremos Null Stones que nos permiten gastar puntos con el Daemon que queramos. En estos árboles encontramos habilidades pasivas que mejoran a nuestro Daemon y habilidades de ataque, de las cuales solamente podemos equipar 4 con cada Daemon en los botones círculo, triángulo, R1 y R2. No obstante, podemos llevar asignados un total de hasta 4 Daemons, pudiendo cambiar entre cualquiera de ellos en cualquier momento del combate según nos venga mejor uno u otro dependiendo de la situación o el enemigo.

Escenarios preciosos

El apartado artístico es bastante precioso en su conjunto. Hay gran variedad de localizaciones diferentes: desde unas ruinas donde se reúnen fanáticos religiosos hasta un bosque de cerezos en flor.

No obstante, y aunque no considero que sea algo muy perjudicial, los gráficos del juego parecen más de la generación pasada. Aun así, como comento, le sienta bien al título, y ya no me lo podría imaginar de otra manera, pero es algo que veía necesario destacar. No os preocupéis aun así, puesto que pese a ello, no hay bajadas de FPS y se ve todo bastante nítido y pulido, por lo que en ese aspecto no hay nada de lo que quejarse.

Temas musicales apropiados

Otro apartado que cumple bien su función. Aunque Oninaki no tenga un gran abanico de temas musicales y en ocasiones pueda resultar repetitivo utilizar la misma música lúgubre cuando pasa algo malo, he de admitir que realmente no necesita más.

Oninaki sabe elegir los temas musicales para acompañar cada situación, ayudando al jugador a sumergirse en la historia y mantenerlo interesado. No obstante, como siempre digo, este apartado no es uno que pueda describir con palabras, por lo que a continuación os dejo con algunos temas para que los escuchéis por vosotros mismos:

Conclusiones

En conclusión, Oninaki es un título que vale mucho la pena. Cuenta una historia bastante rica, en la que todo está bien conectado, y lo junta con una jugabilidad divertida y variada. Si a esto le sumas el estilo artístico tan bonito que tiene y la buena adaptabilidad de los temas musicales, obtienes un juego bastante bueno como resultado.

Quitando la parte de que los gráficos puedan parecer de una generación anterior, solamente destacaría como aspectos negativos el hecho de que no haya venido con textos en español, ya que la gente que no sepa inglés no podrá disfrutar de este título. Además, en ocasiones algún tiempo de carga llega a hacerse ligeramente pesado. Por lo demás, un gran juego.

Este análisis se ha realizado gracias a una copia otorgada por Koch Media para PlayStation 4.

The Good

  • La historia y sus giros argumentales
  • El cómo trata el tema de la vida y la muerte
  • La gran variedad de daemons para que la jugabilidad no sea monótona
  • Voces en japonés
  • Estilo artístico bonito
  • Temas musicales que acompañan la situación

The Bad

  • Textos en inglés
  • Los gráficos parecen de la generación anterior
  • Algunos tiempos de carga se hacen largos
8'5
Jose García Sanjuán

Written by: Jose García Sanjuán

Estudiante de Ingeniería Electrónica y amante de los videojuegos, sobretodo de los RPG o aventuras gráficas.

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