Outward

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Análisis – Outward

Creo que la mejor frase para definir a Outward sería «una de cal y otra de arena». El original título de Nine Dots Studio tiene mucho que ofrecer a un género -el de rol- que tiene desde hace años sus bases muy establecidas, y que cuenta en su mayoría con unos lanzamientos que poco tienen para sorprender ya a estas alturas. Y es que Outward sorprende, sí, pero también tiene una cantidad importante de aspectos negativos que lastran demasiado una experiencia que podría haberse colado entre los mejores videojuegos de este año.

Y no es porque no lo haya intentado. En esta humilde aventura nosotros seremos sus verdaderos protagonista. No hay héroes, no hay clases, no hay atributos, no hay profecías,… Aquí lo que importa es la historia que nosotros queramos vivir dentro de un mundo cruel y peligroso, en el que deberemos intentar sobrevivir a toda costa sin creernos más de lo que realmente somos. Parece una tontería, pero esto es lo que hace especial a Outward.

La épica aventura de una persona corriente

Como decía, en Outward no somos nadie especial. Somos un simple ciudadano de la llamada aldea de Cierzo, y descendemos de una familia que está endeudada con sus habitantes hasta los topes debido a lo que se conoce como «deuda de sangre». Por ello, nada más empezar el juego nuestro protagonista se ve en la tesitura de tener que pagar una cierta cantidad de oro o se verá obligado a perder su hogar para siempre. Así empieza nuestra aventura. No somos el héroe de ninguna profecía, sólo un pobre infeliz que debe tomar la decisión de buscarse la vida para proteger su hogar o huir de sus raíces para no volver nunca.

Esta premisa no es algo que se vea a menudo en el género, pero le sienta realmente bien a un juego en el que nosotros tendremos que escribir nuestra propia aventura. Y es que a partir de ese punto lo que pase a continuación depende completamente de nosotros. Podemos hablar con los vecinos para que nos ayuden en nuestra deuda o nos cuenten cosas sobre los alrededores de la aldea. Podemos comerciar con ellos las mercancías que hemos encontrado en nuestro pequeño viaje a esa cueva perdida. O simplemente podemos marcharnos a otro lugar y así olvidar los problemas que tenemos dentro de esos muros.

Rol y supervivencia. Supervivencia y rol

He empezado el texto comentando que Outward es una aventura completamente rolera, pero no es del todo cierto. Aunque su premisa de historia en blanco que nosotros deberemos rellenar con nuestras actos está ahí, lo cierto es que esto se va difuminando a medida que vamos avanzando en el juego. Nuestro personaje no tiene ningún tipo de progresión. No hay niveles, no hay atributos, la historia no cuenta con apenas posibilidades, y los encuentros con NPCs se pueden contar con los dedos de una mano. Tampoco tenemos la posibilidad de persuadir o robar a nuestros enemigos, por lo que la única solución en sus encuentros es luchar para conseguir lo que sea que lleven encima.

Todo esto se ve empequeñecido por la supervivencia. Tendremos que estar pendientes en todo momento de comer y beber, además de tener cuidado con las distintas enfermedades y estados alterados que pueden provocarnos la muerte. Y realmente es un aspecto que esta muy bien implementado, creando una esencia de aventura real que pocos juegos han conseguido en mí. El simple hecho de perderte por los caminos del mapeado, no saber ni dónde estás, tener que orientarte por tus propios medios sin un puntito que te diga tu ubicación, tener que preparar tus comidas y dormir,… Son pequeñas cosas que hacen de Outward una experiencia única y muy especial.

Progresión y crafteo

Ya he comentado que el juego no tiene ningún tipo de progresión para el personaje, pero no quiere decir que no podamos hacer mejoras y crafteo para poder sobrevivir. Como es clásico en su género, en Outward podremos mejorar nuestras armas, conseguir diferentes habilidades -tanto pasivas como activas-, crear equipamiento, pociones, y muchas otras cosas más. Lo único malo: que todo esto cuesta dinero, y no es algo que sea fácil de conseguir que digamos. Los precios de los comerciantes son bastante altos, y tendremos que dedicar bastantes horas para conseguir esa espada tan chula que hemos visto antes y que tan bien nos podría venir.

Por el contrario, la búsqueda de materiales para crafteo y recetas es bastante sencilla. Contamos con un catálogo de recetas bastante importante, teniendo a nuestra disposición creaciones de todo tipo, en las que nos harán falta unos materiales bastante fáciles de encontrar si nos dedicamos un poco a explorar las diferentes regiones que Outward pone a nuestra disposición.

El combate en Outward: todo mal

Vamos a hablar del peor aspecto de Outward, y con diferencia: el combate. Y es que el juego hace muchas cosas muy bien, como la supervivencia y la sensación de aventura total, pero también hace otras excesivamente mal. Seamos claros, el sistema de combate es horrible. Tiene continuamente movimientos lentos y torpes, y cuenta con una especie de input lag que hace que el personaje tarde como medio segundo en hacer las acciones que nosotros le mandamos con el mando. Durante un primer momento podríamos compararlo en cierta medida con el combate en Dark Souls, debido a que tenemos que estar pendientes de nuestra energía a medida que golpeamos, pero nada más lejos de la realidad.

En este aspecto el título puede llegar incluso a desesperar, haciendo que no nos apetezca en ningún momento enfrentarnos a los enemigos. Y esto sumado a la ausencia de posibilidades a la hora de encararnos, convierte a Outward en un «ten cuidado que ese bicho de ahí no nos vea porque no quiero pelear con nadie». Y es una verdadera pena, porque el juego hace cosas realmente bien, pero ensombrece estos apartados con un combate que convierte la experiencia en algo pesado.

La belleza de lo vacío

A pesar de su humilde desarrollo (Nine Dot Studio cuenta con unas diez personas en su equipo) lo cierto es que Outward es un juego realmente bonito. No es absolutamente nada puntero gráficamente, y algunas de sus texturas dejan bastante que desear en la mayoría de ocasiones, pero consigue crear escenarios y vistas especialmente bellos. Consigue jugar con la tosquedad que le caracteriza para darnos un mundo digno de la vieja escuela, que hará las delicias de cualquier amante de los RPGs más clásicos.

Lo único que le lastra en este apartado es que sus rincones están especialmente vacíos, sobretodo al pasar la primera zona del juego. Tenemos mazmorras y encuentros con algunos enemigos, pero creo que podría haber dado algo más de si en este sentido. Por otro lado, también tengo que destacar su apartado de sonido, con una banda sonora espectacular, que nos acompañará en todo momento durante esta épica aventura. A todo esto hay que sumarle que tenemos la posibilidad de jugarlo en cooperativo en todo momento, lo cual mejora mucho la experiencia y consigue tapar algunos de sus agujeros.

Una de cal y otra de arena

Lo cierto es que me cuesta recomendar Outward a cualquier persona. La obra de Nine Dots Studio es capaz de lo mejor y de lo peor, está llena de todo tipo de extremos. Si sois amantes del rol de la vieja escuela y sois fans de títulos como Gothic, éste es vuestro juego. Pero por el contrario si sois un público más casual en este sentido, Outward os va a llegar a frustrar, y mucho. Un juego lleno de claroscuros que si no sois capaces de hacer la vista gorda en sus muchos fallos seguramente os cansará a las pocas horas.

Sin embargo, si conseguís esto último, simplemente os enamorará. El estudio ha sido muy valiente ofreciendo una propuesta tan diferente hoy en día, y eso es algo que hay que tener muy en cuenta. Esto no es ningún AAA, no es ninguna obra con millones de dólares a sus espaldas. Es un proyecto humilde, en el que viviremos una aventura única y valiente si nos dejamos llevar por ella.

Este análisis se ha realizado gracias a una copia física para PlayStation 4 de Outward distribuida por Koch Media España.

The Good

  • Viviremos una continua sensación de estar viviendo una aventura
  • Libertad total para actuar como queramos en todo momento
  • Buen sistema de supervivencia y crafteo
  • Gráficamente justito pero muy bello
  • Banda sonora espectacular

The Bad

  • El sistema de combate es tosco y lento
  • Su mundo se siente algo vacío
  • Casi nula interacción con el resto de personajes
7
Rubén López

Written by: Rubén López

Videojuegos, cómics, cine y música. Es todo lo que necesito en este mundo. Redactor a tiempo parcial y amante de las buenas historias.

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