Super Monkey Ball Banana Blitz HD

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Análisis – Super Monkey Ball Banana Blitz HD

Super Monkey Ball, saga que se inició hace ya 18 largos años en la queridísima Game Cube, está de regreso a finales de 2019 con una revisión del séptimo título de la saga. Banana Blitz, lanzado originalmente en 2006 para Wii, es una de las mejores entregas de la franquicia, ayudándose del complejo sistema del Wii Mote para brindarnos una experiencia divertida a la par que desquiciante, teniendo que mantener el equilibrio mientras avanzábamos por los diferentes niveles. Con Super Monkey Ball Banana Blitz HD, el remaster en alta definición que hoy trataremos, se pierde ese toque mágico que caracterizaba a la obra de una característica única, dejando así atrás gran parte del encanto en lo jugable pero, por otro lado, manteniendo todo el carisma que poseía antaño.

Super Monkey Ball Banana Blitz HD

Super Monkey Ball Banana Blitz HD fragmenta parte de su encanto

Como mencionábamos al principio del análisis, el Wii Mote fue la clave de un título carismático que nos conquistó hace casi dos generaciones. Gracias a un mando-palo revolucionario que cambió la forma de jugar, Nintendo brindó al equipo desarrollador la posibilidad de controlar el escenario con el utensilio que tenía en la palma de su mano. Y, si bien esto es algo que seguimos conservando, se ha limitado, pasando del control total con el sensor del mando al joystick izquierdo, una jugada desacertada por parte del equipo encargado que ha conseguido restar al título de la principal esencia que poseía. Aunque, pese a esto, conserva toda la frescura en cada uno de sus niveles.

Los fans de Super Monkey Ball ya saben qué producto tienen entre manos. Desde la aventura original en Gamecube, la apuesta de SEGA ha sido clara y concisa: una obra que ponga a prueba nuestra habilidad. Así, siguiendo esta premisa, la compañía nipona ha conseguido construir las bases de una de sus franquicias más solidas y reconocidas, siendo muchos los interesados en acompañar a Aiai y sus amigos en sus diferentes aventuras. Y, aunque esta entrega es una vieja conocida, gracias a la revisión del apartado técnico y la introducción de Sonic llega a sentirse en ocasiones como una obra nueva, si bien esto sucede en casos puntuales y la práctica totalidad con el erizo azul como protagonista.

Un apartado jugable soberbio que cumple a la perfección su función

Por supuesto, Super Monkey Ball es una obra desarrollada única y exclusivamente para la diversión del usuario. Si bien cuenta con modo historia, la parte narrativa de esta franquicia brilla por su ausencia, aunque cierto es que tampoco la necesita. Así, toda la esencia reside en la jugabilidad, conservándose igual de fresca que hace 13 años pese a los cambios sufridos. De esta manera, el manejo total con el joystick nos dota de mayor control a la hora de superar los diferentes desafíos, habiéndose quedado por el camino el reto que suponía jugar esta obra con sensor de movimientos. Por ello, nos encontramos divididos a la hora de categorizar esta decisión, encontrándola tanto acertada como errónea, dejando a gusto del consumidor si este movimiento ha sido correcto.

La ciencia de los diferentes escenarios continua siendo la misma: llegar desde el punto A al punto B obteniendo una serie de objetos y superando los obstáculos que aparezcan por el camino. Y, cuando juguemos con Sonic, los plátanos cambiarán por anillos, siendo este un bonito detalle que han tenido los desarrolladores con los fans del erizo azul. Además, este título incluye multitud de minijuegos que cuentan a su vez con variadas vertientes jugables, pudiendo así adentrarnos en pruebas tan dispares como una carrera de obstáculos, un descenso en snowboard o lanzamiento de martillo. De hecho, estas pruebas son tremendamente divertidas, permitiéndonos competir online contra otros jugadores, existiendo también la posibilidad de disputarse de manera local con hasta tres amigos más.

Variedad y simpleza a partes iguales en los diferentes modos de juego

Uno de los mayores puntos negativos de esta obra es, pese a lo divertidos que son, la simpleza de sus modos de juego. Así, prácticamente todo se reduce al modo historia, cimentado por 10 mundos con sus 10 respectivos niveles, y el decatlón, la prueba que nos permitirá disputar los 10 minijuegos disponibles de la obra de manera ininterrumpida. Y, por desgracia, parece ser que SEGA le cogió cariño a este número durante el desarrollo del remaster, sometiendo al título a un tijeretazo que redujo los minijuegos disponibles de 50 a 10, argumentando una mejora sustancial (que poco hemos notado) en aquellos que pasaron el corte.

Por otro lado, en el apartado meramente correspondiente a los personajes, contamos con una nueva posibilidad jugable: Sonic, la mascota de SEGA. Este, que también disputará los diferentes niveles dentro de una bola, modifica el elemento principal del escenario, cambiando los plátanos por anillos. Y, si bien cuenta con unos parámetros diferentes al resto de personajes, variando todos entre sí, cuesta mucho discernir si realmente son tan diferentes, sintiéndose prácticamente iguales en todos los compases del juego. Aunque, cierto es, el añadido de Sonic dota de un plus de variedad de una obra que, aún siendo una vieja conocida, no pierde un ápice de su diversión.

Una obra divertida que sabe perfectamente qué tiene que ofrecer

El renovado apartado gráfico es una delicia, quedando claramente patente el trabajo de un equipo que consigue que Super Monkey Ball Banana Blitz se vea mejor que nunca. Por su parte, la música sufre ligeros cambios que no afectan a la sincronía entre las imágenes y el sonido, brindándonos así la misma experiencia (al menos en su base) que vivimos hace ya 13 años. Pero, por desgracia, nos encontramos ante un remaster que, si bien introduce ciertos cambios, termina cayendo en el pozo del extremo continuismo. Así, para aquellos que no pudieron jugar al original encontrarán en este será un soplo de aire fresco, pero los usuarios que dedicaron horas y horas al título de Wii se toparán de bruces con una versión recortada de la obra que jugaron.

Por tanto, Super Monkey Ball Banana Blitz HD es una oportunidad perfecta para los que no probaron el juego original, usuarios interesados en la franquicia o los más pequeños de la casa, siendo este el público que mejor recibirá una obra que ya exprimimos hace más de una década. Y, si bien cuenta con interesantes añadidos y algún que otro recorte, es un título que merece la pena por la diversión constante que ofrece. Así, en un año cargado de lanzamientos potentes prácticamente cada semana, este remaster supone un soplo de aire fresco añejo que nos traerá algún que otro buen recuerdo mientras pasamos un rato ameno.

Este análisis ha sido realizado gracias a una copia física para PlayStation 4 proporcionada por Koch Media.

The Good

  • Un sistema jugable pulidísimo
  • Minijuegos variados y divertidos
  • La inclusión de Sonic

The Bad

  • Pocos cambios respecto al original
7

Written by: Abelardo

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.

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