Persona Dancing Endless Night

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Análisis – Persona Dancing Endless Night Collection

Es complicado hablar de Persona Dancing Endless Night en cualquiera de sus ediciones como fan por diversas razones. La primera es por su formato y su propia existencia como fanservice. Pero antes de hablar de cualquier otra cosa es necesario – y hasta obligatorio -hablar de la mayor broma de la historia de Atlus. Persona Dancing Endless Night es la primera entrega que nos llega con una traducción completa al castellano. ¿Donde está la broma? Pues que la traducción no solo es tremendamente fiel al ambiente de Persona si no que transmite la misma sensación que los textos en inglés. Un aplauso a los encargados de la traducción y esperemos que se convierta en una costumbre para futuras entregas de Atlus; ahora hablemos de baile.

Persona Dancing Endless Night

Persona Dancing Endless Night: Relleno bien

La autoconsciencia es uno de mis elementos favoritos en un videojuego, que una obra se asuma a si misma como es sin ninguna clase de ínfulas de superioridad u obra magna. Persona Dancing entra ese censo desde el minuto uno y en ningún momento se molesta en ocultarlo; uno de sus mayores atributos. Por eso cuando comienzas la historia – el modo Dancing, en cualquiera de las dos entregas idénticas en mecánicas y recursos – se presenta a los personajes en la conocida Velvet Room, solo accesible por el personaje principal en la entrega original, donde las asistentes de la sala hablan de una competición donde el equipo debe bailar sin fin ni restricciones para vencer al otro equipo, para después despertarse sin recordar nada de lo sucedido y proseguir con sus vidas.

Esto es relleno, común en el anime. Un episodio flashback, el siempre presente capítulo de la playa, momentos que no afectan a la historia y que se ven como un descanso para guionistas y para el espectador. El relleno es común en adaptaciones de licencias porque ofrece una justificación minimamente razonable para ofrecer tollainas características y relaciones entre personajes para satisfacer al fan. Mal. Un producto fanservice suele hacerse sin ninguna clase de intención más que el dulce dinero,  cayendo en un infinito pozo de productos mediocres esperando a la compra del incauto que solo quiere disfrutar de sus personajes favoritos en un videojuego.

Y por eso mismamente Persona Dancing es bueno, porque sabe, asume, y se regodea en ser un producto fanservice.

Social Link

El social link se implementó en Persona 3 y es una de las características principales de la subsaga de Atlus. Basicamente se reduce a cumplir una serie de objetivos con distintos personajes para desbloquear escenas conversacionales o situacionales donde se afianza la relación de amistad, llegando incluso a la relación romántica en algunos casos. La transmisión es directa a Persona Dancing. Mediante cumplir objetivos o desbloquear otros social links se van enseñando escenas entre el protagonista y su banda. La gracia en esta entrega es que al tratarse de un sueño todos los diálogos se soportan sobre las propias personalidades de los personajes, trabajando sobre relaciones ya establecidas y que son un regalo para el fan que se quedó con ganas de más en Persona 5 o quiere revivir experiencias de Persona 3.

Persona Dancing Endless Night

Quizás el aspecto negativo es la presentación, eso si. La edición Endless Night incluye Persona 4 Dancing y los planos estáticos con descripción textual – a opinión propia – son muchísimo más fieles y trabajados que los modelados en 3D  empleados en las ediciones Moonlight y Starlight. Obviamente se ha hecho de cara al uso de VR y hasta cierto punto no es molesto, pero la repetición de expresiones faciales a lo largo de una conversación o esperar a que termine un gesto para progresar un diálogo puede rozar lo anodino. Por suerte lo que no es anodino es el baile.

Dancing in the light

Videojuegos de ritmo, uno de los mayores regalos del ser humano. Aquí es donde Persona Dancing se desata y nos ofrece su banda sonora  al completo. Y no solo la banda sonora al completo, porque hay que destacar por encima de todo la accesibilidad y personalización que lleva el juego por bandera. Ya en Persona 5 se ofrecían modos desde Hardcore a ”solo vengo por la historia relaja los combates” y aquí se sigue el mismo patrón. Puedes modular desde la dificultad, la velocidad de las notas – cada canción está definida por el BPM -, los castigos por fallo y el nivel de estos. Algunos modificadores como el de velocidad están desbloqueados desde el principio porque el juego no pretende ser restrictivo en ningún momento; otros modificadores se consiguen al progresar en las canciones y en los social links, dando lugar a retos que cambian totalmente la experiencia de partida.

A efectos de gameplay la mecánica se reduce en notas que giran en el sentido de las agujas del reloj a las que se pueden sumar notas simultáneas – nunca más de dos – y donde jugamos con las clásicas versiones de los juegos rítmicos; podemos ver notas mantenidas, corcheas, las ya mencionadas simultáneas y las comunes, a la que se debe sumar unas notas -anillos- que se controlan con los analógicos y aportan una dificultad complementaria. Estos mismos anillos cuentan con una variante que ayuda a conseguir un modo en medio de los bailes donde se añaden compañeros a la coreografía. A su vez todas estas mecánicas se complementan a la dificultad modificable.

Personalización

En el aspecto visual este nivel de personalización se mantiene. A lo largo de las distintas coreografías podremos escoger una -bastante amplia – selección de trajes y atuendos así como acompañantes según vayamos completando social links y consiguiendo puntuaciones en las canciones. Mientras que algunos son regalos al fan otros carecen de buen gusto y mantienen ciertos estereotipos que en pleno 2018 rozan lo incómodo. Está la opción de no hacerles caso y punto, pero están ahí, se han modelado y algunas de las coreografías con dichos trajes rozan el repudio visual y ponen en evidencia algunos personajes – femeninos en verdad – muy queridos por la saga. Una desgracia necesaria, hay un público para ello y al fin y al cabo Persona Dancing es un producto.

Su mayor problema, sin embargo, es la forma de obtención de cada uno de los atuendos. El ejemplo clave se encuentra en el traje de cabaret de las protagonisitas en Persona 5, que se obtienen en una de las canciones previas al final y es obligatorio conseguirlo para completar el setlist. Este formato de obtener dichos trajes, a diferencia de la mayoría que se consiguen mediante los confidants, da la sensación de tratar a los personajes como un premio por haber completado una sección particularmente complicada y no ayuda nada a unos ideales que muchas veces acompañan a estas producciones y que lastran -con razón- su trato en la recepción mainstream.

Moonlight, Starlight

Dejando de lado el debate, que debería tener lugar en otro momento y de forma mucho más explayada, la principal característica de Persona Dancing es que viene en tres entregas. Persona 3 Dancing in the Moonlight, Persona 5 Dancing in the Starlight y la recopilación Persona Dancing Endless Night – que incorpora Persona 4 Dancing. Salvo que se sea fan aférrimo de los juegos rítmicos se presenta la dicotomía de elección. Muy a mi pesar a y al especial lugar que Persona 3 guarda en mi corazón si se debe escoger uno de las dos opciones en una base meramente crítica Persona 5 Dancing supera con creces a su competidor.

Persona Dancing Endless Night

Al fin y al cabo si se aplaudió el apartado artístico de Persona 5 fue por algo, pero se puede notar, ya sea por tenerlo más reciente o por la novedad, que la estética casa con mejor resultado en Starlight, así como su banda y la química entre personajes. Quizás es por el tono de los propios juegos, con Persona 5 acabando en un tono alegre y desenfado mientras que los últimos compases de Persona 3, a riesgo de suponer un spoiler para algunos, mantiene unos tonos amargos – como poco – en el tercio final de la obra. Sea como fuere, la intención de Atlus con estas entregas, además de -obviamente- aprovechar el tirón que Persona 5 está teniendo y tantear el terreno internacional de cara al futuro, es la de celebrar una saga que siempre ha bailado entre el drama, la fantasía, y los gatos parlantes.

Este análisis ha sido realizado gracias a una -preciosa- edición física de Persona Dancing Endless Night Collection para PlayStation 4  entregado por Koch Media.

The Good

  • Contenido, tanto en canciones como en desbloqueables
  • Libertad para personalizar la dificultad de las partidas
  • Accesible para todos los niveles de habilidad
  • El nivel de traducción en su edición española
  • La BSO de Persona es buena de por si, perfecta para un dancing

The Bad

  • Algunos de los diseños de vestuario son la prueba del peor tipo de fanservice
  • Hay ediciones Remix que paliceden en comparación con las canciones originales
8

Written by: Rodrigo Losada

''Griffith did nothing wrong'' @rottvan

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