Ubisoft, Ediciones Coleccionista y la caída del formato físico frente al digital

A muchos ha cogido por sorpresa la reciente decisión tomada por Ubisoft y Microsoft. La desarrolladora francesa, a través de su página oficial, confirmó que las Ediciones Coleccionista de Watch Dogs: Legion, Assassin’s Creed: Valhalla y Far Cry 6 llegarían, a sistemas de Microsoft, con un código de descarga del juego. Así, la compañía americana, que cuenta con los derechos de publicidad de la nueva entrega de Assassin’s Creed, ha decidido en conjunto con Ubisoft que los usuarios de su sistema no contarán, en la edición más cara, con una copia física. En estos momentos, salvo corrección, únicamente las Ediciones Coleccionista de PS4 y PS5 traerán el juego, un hecho que ha enfadado a la comunidad de Xbox. Pero… ¿sienta esto un mal precedente o ya había casos recientes en la industria?

Resident Evil 7: Biohazard incluyó en su Edición Coleccionista una casa, un dedo… pero no el juego

No hay que irse muchos años hacia atrás para recordar una de las decisiones más extrañas de Capcom. La compañía nipona, que parece estar viviendo una segunda edad de oro, atravesó durante más de un lustro un bache continuo. Los juegos llegaban al mercado, pero o las ventas no acompañaban o la crítica y usuarios los vapuleaban, motivo por el que la desarrolladora decidió dar un giro de 180º que, a la postre, los ha vuelto a colocar en el mapa. Pero, aún en el lanzamiento de Resident Evil 7: Biohazard, el juego que ubicó a la franquicia otra vez bajo los focos, Capcom tomó decisiones extrañas que parecen haberse olvidado.

Contando con diferentes ediciones de lanzamiento, algo que ya es normal en AAA de este calibre, destacaba por encima de todas una que nos permitiría tener (a escala, faltaría más) la casa en la que tomaba lugar el juego. Con ella, además, llegarían un libro de arte, un USB con forma de dedo, postales… pero no había rastro alguno del juego. Así, de golpe y porrazo, Capcom nos vendía la edición más cara del título sin siquiera tenerlo disponible, por lo que tendríamos que comprarlo a parte para tenerla completa. Esta, por desgracia, es una de las muchas muestras de «desprecio» que tiene la compañía hacia el formato físico. Ediciones con contenido exclusivo de regiones o lanzamientos físicos únicamente por territorios son otras muestras del hacer de Capcom, pero… ¿ha sido la única que lo ha hecho en el último lustro?

Red Dead Redemption II nos brindó un botín coleccionista al más puro estilo del Salvaje Oeste que también se olvidó del juego

Lanzado el pasado 2018, Red Dead Redemption II cumplirá en poco más de dos meses su segundo aniversario. El último título (hasta el momento) de Rockstar Games marcó una nueva cota de excelencia en la industria, disputándose hasta el último momento el GOTY con un God of War que terminó llevándose el gato al agua. A modo de precuela, la compañía americana siguió contándonos la historia de John Marston, poniéndonos en esta ocasión en la piel de Arthur Morgan, un protagonista que, a la larga, consiguió comerse en carisma al «héroe» de la primera entrega. Y, para celebrar el lanzamiento, Rockstar Games anunció su esperada Edición Coleccionista: un auténtico botín vaquero que se había olvidado del juego.

Con una caja conmemorativa con ínfulas del Salvaje Oeste, la compañía americana puso a la venta su edición más cara con el objetivo de atraer la atención de los consumidores. Así, incluyendo objetos tan variados como un mapa del tesoro, un puzzle, un set de pins y hasta una bandana, Rockstar Games puso a la venta un auténtico regalo para coleccionistas… que no traía consigo Red Dead Redemption II. Así, de igual manera que sucedió con Resident Evil 7: Biohazard, nuevamente contábamos con una completísima edición que se olvidaba del pilar más importante. Tratándose de merchandising, mucha gente optó por comprar el juego y «construirse» su propia Coleccionista a base de adquirir objetos, pero aún sin contar con el título esta edición no tardó en agotarse.

Watch Dogs: Legion, Assassin’s Creed Valhalla y Far Cry 6 marcan la hoja de ruta a seguir: terminar como en PC

Ya sea por comodidad, cuestiones medioambientales o factores propios de cada persona, el mercado digital está, poco a poco, comiéndole el terreno al físico. Propiciado por el coronavirus, una pandemia insólita que ha mantenido confinados a la mayoría del planeta, en los últimos meses las ventas digitales se encuentran cerca de alcanzar el 70% de cota de mercado. Si bien es comprensible, principalmente porque muchos comercios permanecían cerrados, esto es solo una muestra de lo que está por venir, más aún si tenemos en cuenta que, tras el lanzamiento de Xbox One S All-Digital, Sony ya anunció una PlayStation 5 sin lector, un movimiento que se espera que Microsoft también realice de cara a una hipotética Series X All-Digital.

De esta manera, la decisión tomada en conjunto por Ubisoft y la compañía americana conduce, irremediablemente, a una práctica que es cada vez más común y, como hemos visto en este artículo, ya contaba con precedentes. En el formato físico de PC ya son muchas las ediciones que traen consigo únicamente una caja de plástico y un código, siendo cada vez más contados los juegos que llegan en este sistema al mercado. Para las compañías es lo mejor, eliminan de un plumazo la 2ª mano, venden las 24 horas del día y marcan los precios que deseen oportunos, pero la pérdida del formato físico resta una opción al usuario que, si no cuenta con esta posibilidad, tiene al alcance menos ofertas que si convivieran ambos formatos. Solo el tiempo lo dirá, pero la industria ya ha empezado un camino que está cada vez más asentado.

Escrito por: Abelardo

Estudiante de Filología Hispánica. Empecé con una Súper Nintendo y jamás dejé esta afición. Veo películas, y a veces leo, pero con la frecuencia con la que pasa un cometa.