Un nuevo comienzo, una vez más, por siempre

La indescriptible sensación de comenzar una nueva historia, una de esas que se quedarán en nuestra retina para siempre, es un placer que se repite poco en el tiempo, pero no por ello es menos satisfactorio.

la importancia de las nuevas IP

Todos tenemos ese amigo pesado que no deja de hablar de un videojuego. Comienza con un “Pues, oye, está bastante bien”, sigue con otro “De verdad, ¿eh? Tienes que jugarlo”, y, con suerte, termina con el mil veces nombrado “Te lo dije”. Y a partir de este punto, empieza un proceso de búsqueda, de investigación, sobre dicho juego: la explicación de su final, detalles que pasamos por alto en la primera partida, secuelas, precuelas, spin-offs… Es en este punto en el que te das cuenta de que, de haberlo sabido, lo habrías jugado mucho antes. Es en este punto cuando eres consciente de que, si lo hubieras jugado antes que tu amigo, tú serías ese amigo pesado. Tal es la fuerza que puede llegar a ejercer un videojuego de una saga que nunca antes habías probado. Nos hace desear haber sido los primeros, para disfrutar de la emoción e ilusión que mostraría la cara de ese amigo al que tanto le hubiéramos insistido para que jugase.

Por supuesto, también puede darse el caso contrario. Para gustos, los colores, y es que es posible que el juego que recomendamos, o que nos han recomendado, no termine de funcionar. Pero ese escenario no lo vamos a pisar. Hoy vengo a hablar de la indescriptible sensación que se experimenta cuando completas un juego que, sin comerlo ni beberlo, termina siendo uno de tus favoritos, que acaba dentro de la categoría de imprescindibles, y cuya pista empezarás a seguir a partir de ahora. Porque no es lo mismo coger con ganas esa nueva entrega de esa saga que ya conoces, por mucho que sepas que te va a gustar, que empezar esa trilogía que siempre te ha llamado pero nunca te has decidido a probar por inseguridad en el resultado.

¿Cuántos de nosotros hemos visto una pequeña parte de gameplay, un trailer esporádico o, simplemente, una portada de una carátula, y hemos pensado en que, quizás, podría gustarnos? Y entonces, en vez de saltar al vacío, vamos a internet, a nuestra web de confianza, y buscamos información al respecto, buscando un salvavidas, por si las moscas. Vale, en el análisis hablan bien, los jugadores, en general, parecen contentos; además, el juego es de mi rollo y, encima, está de oferta. “Pero no sé”. La indecisión, y otros factores como el tiempo disponible y el valor del dinero vuelven a impedirnos vivir una experiencia que quizás acabase siendo una de las más especiales.

Ese pequeño salto hacia la nada que sentimos cuando comenzamos una nueva y desconocida aventura genera en nosotros una indescriptible sensación de incertidumbre que, con suerte, se transforma en gozo y placer. Ya no solo por la inmediata diversión, incredulidad o vacío que se crea en nuestro interior una vez terminada la historia, y a lo largo de la misma, sino porque se abren ante nosotros nuevas puertas que explorar, nuevas habitaciones que investigar, nuevos universos que descubrir. “Gracias” al tiempo libre que tuve este oscuro año pasado, que se ha ganado a pulso el sobrenombre de “el que no debe ser nombrado”, pude jugar títulos que siempre quise probar. Sin ir más lejos, y los más avispados ya lo habrán adivinado, estos videojuegos fueron Bayonetta, la saga Bioshock, la saga Devil May Cry y, por último, pero no por ello menos importante, Persona 5 Royal.

la importancia de las nuevas IP

Demonios, ángeles, psicópatas, distopías, críticas sociales, ladrones de corazones… Muchas diferencias entre los mentados títulos y, sin embargo, todos cuentan con una característica común: nunca había jugado ninguna de las entregas de sus respectivas franquicias. Había oído hablar de ellas, sí, y por eso existía en mí una semilla de interés. Un interés que germinó cuando experimenté una inyección de tiempo disponible que me permitió darles la oportunidad que se merecen, y no me defraudaron.

Pero estos son solo algunos ejemplos de nuevos comienzos fructuosos. Siempre se ha dicho que lo importante de un viaje no es el destino, sino el camino recorrido, las experiencias y los momentos que nos han llevado hasta el final. Y es por ello que es necesario destacar la importancia de las nuevas IP en la industria. Porque, como dije antes cuando mencioné aquellas sagas que sabemos son de nuestro gusto, el dicho de “más vale malo conocido que bueno por conocer” hace un flaco favor a los videojuegos.

Intentar replicar esa fórmula que por todos es sabido que funciona no está mal, sobre todo con la apabullante cantidad de productos en el mercado, las cantidades que se manejan en financiación y marketing, las modas del momento y el arduo camino que siguen los videojuegos, y sus desarrolladores, desde su concepción hasta su realización. De ahí saldrán títulos buenos, que gustarán, que servirán para saciar nuestras ganas de un género concreto o simplemente de disfrutar de una experiencia de diversión “estándar”, pero no se quedarán con nosotros. No se unirán al grupo de “infinitos”, sino que resultarán ser uno más.

la importancia de las nuevas IP

Estos clones pulularán sin pena ni gloria por entre las charletas con los amigos. Puede que te lo recomienden, pero no te “obligarán” a jugarlo. Y no quiero que se me malinterprete. Al fin y al cabo, lo importante es disfrutar jugando, para muestra un botón, porque esto sí es un juego. Solo quiero recordar la importancia de ofrecer nuevas experiencias, de innovar, de dejar al creador crear. Porque sin Yoko Taro, no tendríamos NieR; porque sin Hidetaka Miyazaki, no tendríamos Dark Souls; porque sin Ken Levin, no tendríamos Bioshock; y porque sin Shigeru Miyamoto, no tendríamos Super Mario Bros. Y como estos creativos, llegarán más, de eso estoy seguro, incluso puede que algunos no hayan sido descubiertos aún.

Hoy en día nadie duda de la calidad de los juegos del fontanero, pero en su día, más de uno decidió darle una oportunidad a un juego en el que el objetivo era esquivar barriles lanzados por un gorila, decisión de la que pocos se arrepentirían, y que se ha traducido en una de las marcas más exitosas de la historia del videojuego. Porque empezar un nuevo juego del que poco o nada sabemos, como ya hemos hecho otras veces, es un placer que debería repetirse para lo que nos queda de vida. Un nuevo comienzo, una vez más, por siempre.

Escrito por: Alejandro Espacio

Graduado en Ingeniería Industrial Electrónica y Automática por la UEX. Gasto mis ahorros en mundos fantásticos para poder escribir y debatir sobre ellos. RPG y Acción y Aventura como escape de la realidad.